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¿Qué impulsa a la moda? ¿La justicia o las ganancias?

Shary Buitrago

Por: Shary Buitrago 


¿What fuels fashion? (¿Qué impulsa la moda?) es un informe de edición especial de un solo número del Índice Global de  Transparencia de la Moda. Este informe clasifica a las 250 marcas de moda más grandes del mundo según la divulgación  de sus políticas, prácticas e impactos relacionados con el clima y la energía en sus propias operaciones y cadenas de  suministro.  


De la mano de Fashion Revolution, el movimiento de activismo de la moda más grande del mundo, que impulsado por la  visión de una industria de la moda que conserve y restaure el medio ambiente y a las personas, lanzó un nuevo reporte que  desde la premisa de que con la transparencia se puede llegar a un camino más sostenible, evaluó la información pública de  250 marcas en sus esfuerzos en cuanto a responsabilidad, descarbonización, inversión en energía renovable, financiación  de la descarbonización y la transición justa y defensa. Marcas como Adidas, Gucci, Puma o H&M fueron escogidas  debido a una facturación anual mayor a 400 millones USD, a su presencia en el mercado de lujo, ropa deportiva,  

accesorios, calzado; y finalmente, gracias su representación de marcas de Europa, América del Norte, América del Sur,  Asia y África. 


¿Cómo se evaluaron a las marcas?  

El número de puntos posibles para cada marca dentro de cada sección, iban desde 0 hasta 100 puntos. En una mirada  general de las cinco secciones, el promedio de las 250 marcas fue igual a 18% y marcas como Gucci y Puma obtuvieron  los puntajes más altos con 74 y 75 puntos respectivamente. En contraste con lo anterior, marcas como Forever 21, Fashion  Nova, Rebook, entre otras, obtuvieron un puntaje general de 0 puntos lo cual no sorprende en comparación de los puntajes  promedio de cada sección, en dónde responsabilidad obtuvo 23%, descarbonización 21%, inversión en energía 15%,  financiación de la descarbonización 23% y finalmente transición justa y defensa 8%. 


Ahora bien, para entender la trascendencia de estos valores debemos entender cómo funciona el sistema de la moda y por  qué son estas cinco secciones las que deberían ser incluidas en las metas anuales de todas las marcas de moda en el  mundo. Para empezar, las emisiones causadas en la industria tienen tres alcances: alcance 1, producidas directamente por  la empresa; alcance 2, producidas indirectamente por la empresa al comprar energía ; y alcance 3, producidas por el  producto y por las decisiones del cliente final, en donde los tres alcances logran generar altos niveles de CO2 (Dióxido de  Carbono). Dentro de la cadena de suministro la producción de emisiones de nivel 3 son equivalentes al 96% del total de  emisiones producidas, en donde la producción del material y extracción de la materia prima para un producto son los  principales causantes de emisión de alcance 3 con un 52% y 24% respectivamente .


Fotografía tomada de Getty Images.


¿De qué son responsables las marcas en la moda? 

El vínculo entre salarios de altos ejecutivos y la reducción absoluta de carbono en la cadena de suministro, la publicación  de los proveedores a nivel industrial, las ubicaciones de las instalaciones de procesamiento, entre otras subcategorías,  fueron la guía de Fashion Revolution para hacer la investigación de responsabilidad de las marcas de moda. Aquí se  encontró que más de la mitad de las marcas con un 52%, no divulgan sus listas de fábricas de primer nivel ni sus instalaciones de procesamiento, algo crucial para el movimiento de moda que con hashtags como “quien hizo mis  prendas? (who made my clothes? originalmente) han demostrado la necesidad de saber quien y bajo qué circunstancias se  han hecho las prendas que llegan a nuestros armarios. A lo anterior se suma la necesidad de que las marcas divulguen el  volumen de producción de prendas por año, pues el 89% de las marcas no lo revelan y dentro de este valor el 45%  tampoco pública su huella de carbono por materias primas. El puntaje más alto en esta sección se lo llevó United Colors of Benetton con 95 puntos, seguido de marcas como Espirit y Adidas con 72 y 62 puntos respectivamente y entre los más  bajos resaltan Chanel, Falabella, Forever 21 o Tom Ford con 0 puntos.  



¿Ya se tienen metas de descarbonización? 

Con estudios que aseguran que para el 2030 las emisiones generadas por la industria de la moda podrían representar un  30% de las emisiones totales, seguir el rastro a la implementación de estrategias con metas claras en la transición de energías renovables, a la transparencia en el consumo real de electricidad y la definición interna que tiene cada marca para  clasificar el tipo de emisiones que generan, fueron el timón de búsqueda en la sección de descarbonización.  


Con 117 marcas, menos de la mitad, que tienen metas claras de descarbonización se encontró que solo 105 de ellas  revelan su progreso, en donde 56 aseguran haber disminuido la producción de emisiones y 42 la han aumentado, una cifra  alta cuando 7 de ellas han aumentado la producción de emisiones de nivel 1 y 2. Cabe resaltar que ASICS, H&M, Marks  & Spencer y Patagonia son las únicas marcas que revelan un objetivo en concordancia con el de la ONU que espera que  para el 2030 se hayan reducido en un 55% las emisiones totales. 


Tomado de US Benetton 1


La energía renovable es la meta 

Bajo la guía de RE100, un compromiso corporativo para hacer una transición del 100% en energías renovables dentro de  las compañías, evaluar el progreso, la inversión y la transparencia en cuanto consumo de energía y electricidad dentro de  las marcas fue el objetivo de esta sección. La ausencia de datos por partes de grandes marcas en este apartado no  sorprende cuando el 77% de ellas ni siquiera define lo que entiende por energía renovable y solo el 14% de las marcas  revelan un objetivo público y medible con metas y tiempo. De frente a la necesidad de mudar a energías agradables con el  medio ambiente solo el 86% de ellas no tienen un objetivo claro en reducción al carbono y el 95% no revela qué tipo de  combustible usa dentro de sus fábricas. A pesar de la poca claridad en este tema, Balenciaga, ASICS y Bottega Veneta  obtuvieron los puntajes más altos con 80 puntos, mientras marcas como Armani, Carrefour, Valentino o Victoria Secret se  ubican en las últimas casillas con 0 puntos.  


¿Se está invirtiendo en la descarbonización? 

Las sequías, inundaciones o huracanes son fenómenos que pueden afectar a todos en la tierra, incluso a las marcas de  moda más grandes del mundo, por ello la detección y posterior inversión para minimizar los riesgos, cubren los alcances  de las marcas en está sección. Aquí no solo se evaluaron los esfuerzos de las empresas por hacer una transición en  energías, sino también su financiación a quienes los suplan en la cadena de suministro, que va desde reemplazo de  calderas de carbón por calderos eléctricos, hasta la instalación de paneles solares en las fábricas, algo esencial cuando el  94% no revelan información sobre alguna inversión a sus proveedores y solo 6% de marcas contribuye con aportes  económicos en fondos climáticos. Sin embargo, los esfuerzos de Gucci, H&M y Puma los posicionaron con el mayor  puntaje en la cima del listado con 100 puntos, estos seguidos de marcas como Calvin Klein, Zara o Shein con 69, 47 y 42  puntos respectivamente.


Foto tomada de Gucci.com



Una transición justa es un trabajo en conjunto 

La revisión a políticas internas para una transición justa, así como la información sobre el trabajo conjunto entre  proveedores y marcas para plantear objetivos climáticos que favorezcan a todos los involucrados en la creación de una  prenda o accesorio, fueron los lentes bajo los que se calificaron a las marcas en esta última sección. La voz que estas  grandes marcas poseen debe ser la que se escuche en defensa de los trabajadores que han sido víctimas del cambio  climático, sin embargo, solo el 13% de marcas revelaron haber contribuido a esfuerzos legislativos para energía renovable  en las cadenas de suministro y solo 2% reveló los resultados de esos esfuerzos. A lo anterior se suma que solo 7 marcas  demostraron esfuerzos para compensar financieramente a trabajadores afectados por el clima. La ausencia de información  queda plasmada con los puntajes encabezados por H&M con 73 puntos, seguido de Bershka, Massimo Dutti, Pull&Bear,  Stradivarius y Zara con 57 puntos. 


¿Qué sigue con esto? 

Cabe aclarar que este estudio no media la sostenibilidad de las marcas, pues como ellos lo describen, una prenda puede ser  hecha con materiales reciclados en una fábrica que funciona con combustibles fósiles y aún necesitaría revisar la  sostenibilidad en todos los pasos de producción de su producto, sin embargo, la transparencia debería cobrar la misma  relevancia para los consumidores que con mayor frecuencia vemos etiquetas que describen el origen de los materiales,  pero que carecen de información sobre las condiciones laborales de sus trabajadores. La moda es una industria con uno de  los roles más importantes en la acción contra el cambio climático y sin dejar de crear piezas increíbles, puede seguir  acoplándose a prácticas justas en todas las etapas de producción, por ello estas cifras, que de lejos pueden ser  abrumadoras, pueden ser el impulso para que los compradores exijamos mejores condiciones en la historia detrás de un  producto.

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